¿Por qué nos queremos engañar?

España es un país muy singular. A nivel gastronómico estamos en el top de la pirámide mundial en calidad y variedad, pero, ¿realmente lo valoramos de manera interna? Yo tengo mis dudas, después de conocer a nuestras marcas que están presente en MadeinSpain.store.

Nuestra cultura nos dice que somos un país imbatible a nivel gastronómico, pero resulta que la tendencia dice que cada somos más ignorantes sobre la calidad de nuestros productos autóctonos. Y las causas en que se basa esa teoría, son diversas y algunas muy interesantes.

¿Por qué nos queremos engañar?

El turismo

El turismo, una de las fuentes de ingresos más importantes para el país, es una de las causas más flagrantes para que dejemos de valorar nuestros productos gastronómicos más representativos. El crecimiento incesante y constante del turismo, ha desarrollado una economía basada en la gastronomía hacia el público extranjero. Eso era una muy buena idea, pero como se implementó, rotundamente no. La oportunidad de proyectar internacionalmente el país sin movernos, gracias a la “invasión” pacífica de los “guiris”, resultaba brillante para la evolución de nuestra comida, para que se internacionalizase en un mundo global, mucho más rápido y de manera más optimizada y gracias a la demanda que empujaba, después de haber probado nuestras delicatesen en periodo vacacional. Pues tampoco aprovechamos bien esa oportunidad, primero, porque no siempre les hemos ofrecido lo mejor y de esa manera no hemos marcado la diferencia, y segundo, no les hemos acompañado de vuelta a sus países para que sigan consumiendo nuestros productos. Sin embargo, lo que sí hizo el colectivo internacional, fue pagar mejor que nadie por nuestra gastronomía.

Los españoles: no creen en nuestros productos como lo mejor

Parece una frase demasiada rotunda. Pero tiene que ser explicada. Por supuesto que sí que valoramos nuestros productos, pero, ¿hasta el punto de ser el mejor cliente de los mismos? Eso sí que no. Aquí podría entrar el aspecto de la poca convicción y confianza en nuestro país, y por otro lado, no nos hace mucha gracia darle valor económico al alza de lo que se fabrica aquí, porque ya están los extranjeros que pagan, y muy bien nuestros productos. De esta manera, contrariamente, nos hemos acostumbrado a comer “presuntos productos nacionales a precios comedidos, pero que, qué sorpresa, o no eran españoles, o eran de una calidad inferior, no premium. Por ello irónicamente, el mercado nacional español no es el mercado para los productos gastronómicos premium, sino que lo es el mercado internacional residente y el internacional no residente (Europa, América y Asia por ese orden).

¿Por qué nos queremos engañar?

MadeinSpain.store: la plataforma

Después de un estudio pormenorizado de la demanda de los productos gastronómicos españoles premium, nos dimos cuenta que el primer mercado que los demanda es Europa. Y para nosotros es la máxima prioridad. Facilitando la relación a través de unos envíos atractivos (los costes han descendido considerablemente los últimos tiempos, y ya no es una barrera de entrada), y proporcionando muchos más contenidos (branded content) sobre los productos que ofrecemos, recetas, y otros contenidos divulgativos que mejoren nuestro posicionamiento en las mentes europeas. Siendo competitivos en los precios finales de los productos, porque no utilizamos distribuidores, y con el componente del valor de marca que le aportamos desde MadeinSpain.store, el mercado potencial que tenemos es increíble, y sin duda alentador para las marcas españolas que producen productos de máxima calidad, y que necesitan imperiosamente ser reconocidos por clientes que antepongan la calidad a la cantidad, y que comer de manera saludable, esté por encima de otras cosas menos prioritarias en la vida.

¿Pero tiene nuestro país futuro como mercado comprador?

Esta respuesta en estos momentos no es fácil de responder con un sí o con un no rotundo. A corto plazo, me inclinaría a que no si seguimos no haciendo nada por fomentar la relación comercial hacia las marcas españolas de calidad, tildándolas de caras, elitistas y sólo para extranjeros que lo puedan pagar.

El tejido empresarial de pequeños productores pero básicos en las zonas donde residen, y que generan un equilibrio entre la sociedad y el ecosistema, no es precisamente un colectivo elitista, y debieran los gobiernos, regionales y nacionales, de cuidarlos porque son los que pueden aportar mayor valor a nuestra industria primaria, y por el efecto dominó, generar economías paralelas que aporten, desde un incremento de la exportación (más trabajadores porque hay más demanda, empresas auxiliares que se beneficarían: packaging, transporte, etc.), y un turismo más cualitativo que demande producto de mayor calidad (más ingresos globales por turista, y modificando la política de más ingresos más turistas, por el de más ingreso por turista pero no gracias a más turistas, sino mejorando la calidad fe los mismos que vienen a España.

Sin embargo, en un segundo ciclo, con la convicción que podremos llegar a las personas nacionales que sí disfrutan de la gastronomía española de calidad y que la quieren preservar por encima de otras opciones, creemos que recuperaremos un mercado nacional, más exigente y al nivel del europeo que más nos valore.

¿Por qué nos queremos engañar?

Porque para Romero Premium Networking, ayudar a mejorar nuestro país, también es uno de nuestros mayores retos.

¿Por qué nos queremos engañar?