ROMERO PREMIUM NETWORKING NEWS by Israel Romero

AccordHotels y SNCF acuerdan extender la proyección de la marca mediante productos hoteleros.
¿Se acuerdan del Orient Express? El evocador tren que durante un siglo y partiendo desde París recorría las principales capitales europeas para llegar a Estambul. Toda una marca señera del mundo del lujo, qué decimos del lujo, de algo que va mucho más allá del lujo, algo que sólo podemos imaginar en las películas. Algo que se escapa de la realidad para entrar directamente en la leyenda y la ficción. ¿De verdad existe el Orient Express? ¿Existe como empresa? ¿Sigue vigente? ¿O es simplemente una idea del pasado, algo que pasó alguna vez y que creemos que todavía sigue adelante?

Pues bien, la empresa AccorHotels, en su aspiración de reforzar su liderazgo en el segmento del lujo ha adquirido la mitad de la marca Orient Express para desarrollar una nueva colección de prestigiosos hoteles. Así lo han confirmado las empresas AccorHotels y el grupo SNCF, operador ferroviario hasta ahora propietario en su totalidad de esta emblemática marca.

Este grupo ha participado activamente en el desarrollo de la prestigiosa imagen de la marca. Una reflexión: ahora que estamos hablando de Orient Express y la mezclamos con compras y ventas y demás… parece que perdiera parte de su glamour… pero sigamos adelante. SNCF fue la que restauró los antiguos vagones de los años 20, conocidos como Pullman-Orient Express, los siete históricos coches originales, símbolo del Art Déco francés, que seguirá siendo propiedad material del grupo ferroviario público francés y serán operados por Orient Express en el marco de viajes y eventos privados.

Ambas empresas francesas se han comprometido además a preservar, promover y compartir el patrimonio relacionado con el mítico tren y su historia a través del Fondo de Dotación Orient Express. Así que posiblemente en breve veamos un renacer de las noticias relacionadas con este legendario vehículo en el que solo pueden ocurrirnos intrigas, espionajes, pasiones amorosas envueltas en lujosos vestidos, opíparas cenas pero moderados comentarios y todo eso que uno imagina y que, la verdad, es que es real.

 

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